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Enfrentar un proceso de desahucio es una de las situaciones más difíciles para cualquier propietario. La incertidumbre sobre los plazos y el comportamiento del inquilino puede generar estrés y afectar gravemente a la estabilidad económica y emocional del arrendador. Para gestionar este tipo de conflictos de manera rápida y eficiente, es fundamental contar con el apoyo de abogados en Santander especializados en desahucios, que puedan guiar el proceso legal y asegurar una solución rápida y efectiva.
Índice
ToggleActuar con rapidez en un desahucio es clave para evitar pérdidas económicas mayores y daños en la propiedad. Sin embargo, muchos propietarios desconocen los pasos legales que deben seguir o cometen errores formales que retrasan el proceso. A continuación, analizamos en detalle los tipos de desahucios, los procedimientos legales disponibles y las mejores estrategias para recuperar la vivienda lo antes posible.
Este es el tipo de desahucio más común. Ocurre cuando el inquilino deja de pagar la renta en las fechas acordadas en el contrato de arrendamiento.
Plazos y procedimientos aplicables:
¿Cuándo se puede iniciar la demanda?
Cuando finaliza el contrato de arrendamiento y el inquilino no abandona la vivienda, el propietario tiene derecho a recuperar el inmueble mediante un procedimiento de desahucio.
Requisitos legales para recuperar la posesión:
Plazos a respetar:
La ocupación ilegal (okupas) es una de las situaciones más complejas para un propietario, ya que implica recuperar la vivienda de personas que han accedido sin contrato ni consentimiento.
Procedimiento acelerado frente a okupas:
Requerimientos para iniciar el proceso exprés:
Si el inquilino incumple las cláusulas del contrato, como subarrendar sin permiso o causar daños a la vivienda, el propietario puede iniciar un proceso de desahucio.
Subarriendos no autorizados:
Daños en la vivienda o uso indebido:
El primer paso es notificar al inquilino mediante un burofax, detallando la causa del desahucio y concediendo un plazo para corregir la situación (si es posible).
Contenido y requisitos legales:
Importancia de la fecha de recepción:
Si el inquilino no responde o no corrige la situación, se puede presentar la demanda en el juzgado correspondiente.
Documentación necesaria:
Elección del procedimiento:
El juzgado notificará al inquilino la demanda de desahucio, otorgándole un plazo para responder.
Consecuencias de la falta de respuesta:
Si el inquilino presenta oposición, el juez convocará una vista para resolver el caso.
Si la sentencia es favorable al propietario, el juzgado fijará una fecha para el lanzamiento (desalojo).
Para acelerar un proceso de desahucio, es fundamental aplicar correctamente el procedimiento exprés, que está diseñado para resolver casos de impago o ocupación ilegal en un tiempo reducido. El procedimiento exprés permite que el propietario recupere la posesión de la vivienda de manera rápida, siempre que se cumplan todos los requisitos legales y la documentación esté en orden. Si el propietario sigue correctamente los pasos legales, puede reducir significativamente el tiempo de resolución y evitar complicaciones futuras.
Además, es crucial documentar correctamente los impagos o incumplimientos del contrato. Esto implica conservar los recibos de pago pendientes, los burofaxes enviados al inquilino y cualquier otra prueba que demuestre la falta de cumplimiento de las obligaciones contractuales. Una documentación clara y completa fortalece la posición del propietario ante el juez y reduce las posibilidades de que el inquilino presente objeciones válidas para retrasar el proceso.
En casos donde exista un riesgo de daños en la vivienda o una ocupación conflictiva, es recomendable solicitar medidas cautelares. Esto permite al propietario asegurar el inmueble y evitar que el inquilino cause más daños mientras se resuelve el proceso judicial. Las medidas cautelares también protegen al propietario frente a situaciones en las que el inquilino intenta dilatar el proceso de manera intencionada.
Un desahucio no solo implica la pérdida de la vivienda para el inquilino, sino que también acarrea importantes consecuencias legales que pueden afectar a su situación financiera y crediticia a largo plazo. Una de las principales consecuencias es la inscripción en registros de morosos. Si el inquilino ha dejado de pagar la renta o ha acumulado una deuda con el propietario, esta información puede ser comunicada a registros como ASNEF o RAI. Esto dificultará que el inquilino pueda acceder a nuevos contratos de alquiler o incluso a productos financieros como préstamos o tarjetas de crédito.
El propietario también tiene el derecho de reclamar por daños y perjuicios derivados del incumplimiento contractual o de los desperfectos ocasionados en la vivienda. Si el inquilino ha dejado de pagar el alquiler o ha causado daños materiales en la propiedad, el propietario puede presentar una demanda civil para reclamar el importe de los impagos y los gastos asociados a la reparación de la vivienda. En muchos casos, los jueces conceden al propietario el derecho a recuperar estos gastos, siempre que estén debidamente documentados.
Además, una vez que un inquilino ha sido objeto de un desahucio, tendrá serias dificultades para acceder a futuros contratos de alquiler. Los propietarios suelen consultar registros de morosos y antecedentes de impagos antes de aceptar a un nuevo inquilino, por lo que un historial de desahucio puede convertirse en un obstáculo importante para encontrar una nueva vivienda en el mercado de alquiler.
En algunos casos, es posible evitar un desahucio mediante soluciones amistosas que beneficien tanto al propietario como al inquilino. Una de las estrategias más efectivas es la mediación extrajudicial. La mediación permite que ambas partes, con la asistencia de un profesional, lleguen a un acuerdo que evite la vía judicial y facilite una resolución más rápida y menos costosa. A través de la mediación, el propietario y el inquilino pueden negociar plazos de pago, reducción temporal de la renta o una salida pactada de la vivienda sin necesidad de recurrir a los tribunales.
Otra opción viable es la renegociación de la deuda y la flexibilización de pagos. Si el inquilino atraviesa una situación económica complicada pero está dispuesto a cumplir con sus obligaciones, el propietario puede ofrecer una reestructuración de la deuda, permitiendo pagos fraccionados o una reducción temporal de la renta. Este tipo de acuerdo no solo facilita la continuidad del contrato, sino que también evita los costes y complicaciones de un proceso judicial.
En algunos casos, puede resultar más beneficioso para ambas partes acordar un desalojo voluntario mediante una compensación económica. El propietario puede ofrecer al inquilino una cantidad económica a cambio de que abandone la vivienda de manera voluntaria y en una fecha pactada. Este tipo de acuerdo permite recuperar la vivienda rápidamente sin necesidad de acudir a un proceso judicial, que suele ser más largo y costoso.
¿Cuánto tarda realmente un desahucio exprés?
Un desahucio exprés puede resolverse en un plazo de 30 a 60 días, dependiendo de la carga de trabajo del juzgado y de la rapidez con la que se presenten las pruebas y la documentación.
¿Puedo cambiar la cerradura si el inquilino no paga?
No, cambiar la cerradura sin una orden judicial constituye un delito de coacción y puede traer consecuencias legales para el propietario. Solo el juez puede autorizar el lanzamiento de la vivienda.
¿Qué pasa si el inquilino abandona la vivienda antes del lanzamiento?
Si el inquilino abandona la vivienda antes de la fecha de lanzamiento, el propietario debe notificar al juzgado para cerrar el proceso judicial y evitar costes adicionales.
Si te enfrentas a un proceso de desahucio, el primer paso es acudir a abogados especializados en desahucios para recibir asesoramiento personalizado. Un abogado con experiencia te ayudará a presentar la demanda correctamente y a evitar errores que puedan retrasar el proceso. Además, contar con un profesional asegura que todas las pruebas y documentos estén en orden, fortaleciendo tu posición ante el juez.
Es importante documentar correctamente todos los impagos, incumplimientos o daños ocasionados en la vivienda. Conservar los contratos, las notificaciones y los recibos de pago facilitará la presentación de la demanda y aumentará las posibilidades de obtener una resolución rápida y favorable.
Por último, actúa con rapidez. Iniciar el proceso legal en cuanto se detecta un incumplimiento reducirá el impacto económico y evitará que la situación se prolongue en el tiempo. La rapidez en la actuación, junto con una asesoría legal profesional, son las claves para recuperar la vivienda de manera eficiente y sin complicaciones.
Maralta Legal es un despacho de abogados especializados en derecho mercantil, laboral, administrativo y penal, que cuenta con oficinas en Santander, Torrelavega y Laredo
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